lunes, septiembre 26


No tengo derecho a pedirte un día contigo, a tu lado, con besos y caricias hasta el amanecer, cuando te veré despertar con esa dulce cara, con tus rojos mofletes, con tu mirada de "quiero seguir durmiendo" , con tus tímidas ganas de seguir abrazado a mi un poco más y con esa sonrisa estúpida y sin razón que a mi me hace enloquecer. Mas tarde iríamos cogidos de la mano, por el sendero que llega hasta el lago, allí nos bañaremos y disfrutaremos de una dulce mañana, abrazados y con ganas de comernos el uno al otro. La comida sería tranquila, como a ti te gusta, un dulce pastel de fresas con nata y ya tendría tu sonrisa dibujada en nuestros rostros. Por la tarde solo habría tiempo para caminar hasta la colina, con tu bostezo y tu humilde mirada de niño bueno me harás reír y desear que llegue la noche para poder sentir nuestro amor.  Y al siguiente amanecer, yo sería la chica mas feliz del mundo, teniéndote a mi lado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario